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Tienen comedor y hasta chefs

Publicado por admin
Daniel Santiago Enrique Cristerna se siente afortunado. Acaba de entrar a la secundaria y está sorprendido por las instalaciones que ha encontrado en ella: equipo computacional de última generación, un comedor impecable y en la cocina hasta dos chefs que prepararán

Daniel Santiago

Enrique Cristerna se siente afortunado. Acaba de entrar a la secundaria y está sorprendido por las instalaciones que ha encontrado en ella: equipo computacional de última generación, un comedor impecable y en la cocina hasta dos chefs que prepararán
sus alimentos. No es para menos: el Estado invirtió en este plantel modelo 12 millones de pesos. Y es que, aunque en Nuevo León hay 100 escuelas primarias y jardines de niños públicos de Tiempo Completo, la escuela de Enrique, la No. 22 Ejército Nacional Mexicano, es la primera secundaria que trabaja bajo el esquema de 9 horas.

Enrique encuentra amplias diferencias con respecto a la primaria en la que estudió. “Todo está nuevo. Los salones están muy limpios, todos están trapeados”, expresa el niño. Hace dos semanas, el Gobernador Rodrigo Medina arrancó oficialmente el ciclo escolar en este plantel de la Colonia Camino Real, en Guadalupe. El centro educativo cuenta con laboratorios de ciencias equipados, espacios techados para activación física e instalaciones para el servicio de alimentación escolar. La secundaria cuenta con un comedor para 135 personas distribuidas en mesas y sillas nuevas. En el espacio se disfruta aire acondicionado y la cocina parece la de un buen restaurante. El acero inoxidable brilla por lo nuevo de sus utensilios, parrillas, estufas, campanas y refrigeradores. Para su operación, la Secretaría de Educación estatal contrató a dos chefs, tres auxiliares de cocina, personal lavalozas y una contadora que se hará cargo de la administración: ocho personas en total enfundados con tapabocas y gorras como lo dictan las normas de higiene.

Como parte del programa Salud Para Aprender (SPA), los alimentos aquí serán estrictamente apegados a los lineamientos del catálogo de alimentos y bebidas diseñado por especialistas. Pero hay más. Durante estas dos primeras semanas de clases,
los alumnos pasaron por un proceso de diagnóstico en el que se definieron su peso y talla, de tal forma que a partir de hoy en el comedor se servirán las porciones y los alimentos según su peso. “Vamos a clasificar en tres categorías a los estudiantes: bajo peso, peso normal y sobrepeso y obesidad”, cuenta Élida Margarita Garza Álvarez, nutrióloga de SPA. “Estamos viendo la manera de cómo manejarlo para que al llegar al comedor sepan las porciones que les van a servir”. Una de las opciones, explica, será que el estudiante porte un gafete cuyo color indicará al personal del comedor qué tipo de alimentación requiere.

Este nuevo modelo de secundaria integra un esquema de seis líneas de trabajo que se distribuirá a lo largo de las jornadas: actividades para fortalecer las matemáticas y el español, desarrollo de habilidades digitales, clubes de arte y cultura, desarrollo físico, idiomas y vida saludable. “Si estamos todo el día encerrados en la casa no vamos a hacer nada y es mejor estar aquí que estar encerrados”, comenta Enrique. Sus compañeros Hugo Guillén y Ronaldo Castillo, también de primer grado, coinciden. Aunque tendrán que acostumbrarse al horario. “Es para niños que sí aguantan, es muy cansado. Son muchas horas para los estudiantes”, expresa Hugo. Por no tener ocupada buena parte del día y estar rodeados de malas compañías, muchos jóvenes caen en las adicciones, opina Rolando. “Yo pienso que vamos a salir mejores (con el tiempo completo)”, dice.

El proyecto incluye la formación de habilidades laborales con talleres de informática, máquinas y herramientas, diseño de estructuras metálicas, industria textil, mantenimiento industrial, mecatrónica y mantenimiento residencial. Los profesores para estos talleres serán certificados por el Instituto de Capacitación, Evaluación y Certificación de Competencias para el Trabajo. De hecho, al terminar la secundaria, los estudiantes también tendrán un diploma, no oficial, que los acreditará como aptos para estas áreas de trabajo. “A los alumnos se les entregará un diploma de las competencias que desarrollaron, como son menores de edad, no se les puede entregar una certificación”, explica María Juana Flores, coordinadora estatal de Escuelas de Tiempo Completo.
Todas las actividades estarán enfocadas en crear un ambiente en el que el estudiante se siente cómodo. “Queremos que el niño quiera quedarse en la escuela y que no quiera irse”, dice Flores. La Secretaría de Educación estatal busca replicar este modelo en otras secundarias, sin embargo, aún no se dene un plan que indique cuántas más y en qué zonas.

Fuente: El Norte
Lunes 3 de septiembre de 2012