Modelo Educativo

Programa de Fortalecimiento Curricular

Educar representa un desafío mayor para los sistemas educativos nacionales en el mundo. Si bien existen experiencias exitosas, no hay formulas infalibles que conduzcan a todos, con la misma certeza, por caminos de éxito ya trazados y, cuando los hay, no son permanentes.

 

Con el propósito de consolidar una ruta propia y pertinente para reformar la Educación Básica de nuestro país, durante la presente administración federal se ha desarrollado una política pública orientada a elevar la calidad educativa, que favorece la articulación en el diseño y desarrollo del currículo para la formación de los alumnos de nivel preescolar, en donde se coloca como el centro del acto educativo al alumno, al logro de los aprendizajes, a los estándares curriculares establecidos por periodos escolares y favorece al desarrollo de competencias que les permitirán alcanzar el perfil de egreso de la Educación Básica.

 

La RIEB culmina un ciclo de reformas curriculares en cada uno de los tres niveles que integran la Educación Básica, que inició en 2004 con la Reforma de Educación Preescolar, aportando una propuesta formativa, pertinente, significativa, congruente, orientada al desarrollo de competencias y centrada en el aprendizaje de las y los estudiantes para posteriormente publicar el Programa de Estudios 2011. Guía para la Educadora con  las modificaciones específicas  en la propuesta pedagógica anterior, sin alterar sus postulados ni características esenciales, para ajustar y contar hoy con un currículo actualizado, pertinente y articulado con los dos niveles que le siguen, dando así continuidad al proceso de educación preescolar.

 

Elevar la calidad de la Educación implica necesariamente, mejorar el desempeño de todos los componentes del sistema educativo: docentes, estudiantes, padres y madres de familia, tutores, autoridades, los materiales de apoyo y, desde luego, el plan y los programas de estudio. Para lograrlo, es indispensable fortalecer los procesos de evaluación de carácter cualitativo, centrándolos en identificar los avances y dificultades de los alumnos, en donde la intervención docente sea esencial para conocer las oportunidades de mejora y reorientar el trabajo realizado a través de un ejercicio reflexivo que permita conocer el grado de dominio de las competencias.

 

Es importante señalar que la RIEB forma parte de una visión de construcción social de largo alcance en donde la articulación paulatina de los programas de estudio, el desarrollo de materiales educativos digitales (planes de clase, sugerencias de uso didáctico, objetos de aprendizaje), la consolidación de los portales educativos como espacios de comunicación, intercambio y colaboración en red, así como la generalización de los procesos de alta especialización docente, serán clave esencial para lograr la proyección de los esfuerzos educativos realizados por todos.