Modelo Educativo

A través de la historia, los mexicanos hemos dado una gran importancia al rubro educativo, el cual se encuentra sustentado en el artículo 3ero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se establece que la educación debe ser pública, laica, gratuita y obligatoria. Actualmente a raíz de la Reforma Constitucional de febrero de 2013, se estipuló que la educación en nuestro país debe ser de calidad, esto con la finalidad de lograr el desarrollo integral de nuestra sociedad, aspecto que también se encuentra fundamentado en el Programa Sectorial de Educación 2013-2018.

 La educación definitivamente es la base para la convivencia pacífica y respetuosa, para alcanzar una sociedad más justa y próspera. En ese sentido se hace necesaria la participación de maestros, madres y padres de familia, alumnos, legisladores, investigadores y estudiosos de la educación, autoridades educativas locales, organizaciones de la sociedad civil, y, de toda persona comprometida con la escuela pública y con el futuro de nuestro país.

Para el logro de una educación de calidad, con equidad e inclusión y que cumpla con los dos grandes propósitos de la educación básica, que son aprender a aprender y aprender a convivir, es necesario seguir en el proceso de revisión del modelo educativo, a fin de desechar los esquemas obsoletos y definir lo que es preciso mantener y potenciar, en virtud de que se constituyen en valores trascendentales para nuestra educación.

La Educación Secundaria en México se define como el último tramo de la enseñanza básica obligatoria, la cual está conformada por los niveles de preescolar (3 a 5 años), primaria (6 a 11 años) y secundaria (12 a 15 años).

Sus orígenes más remotos se encuentran en el siglo XIX, como ocurrió en la mayor parte de los países de América Latina. Sin embargo, la Secundaria adquirió carta de ciudadanía en el Sistema Nacional de Educación en los años posteriores a la Revolución Mexicana, particularmente durante el año de 1921 y se estableció su obligatoriedad hasta los primeros años de la última década del siglo XX.

El Modelo Educativo de la Educación Secundaria debe de responder a la necesidad de alcanzar una educación de calidad, capaz de formar con suficiencia a los ciudadanos que la sociedad mexicana requiere; una educación que alcance a todos, sin distingos de ningún tipo, con énfasis en la atención a los más desprotegidos, por razones étnicas, de pobreza, discapacidad o de otro tipo, en síntesis, una educación  de carácter inclusiva, asimismo que le prioridad a los principios de carácter democrático.

 Sobre esta base, del sistema de Educación Secundaria deberán egresar estudiantes que posean competencias para resolver problemas; tomar decisiones; desarrollar su creatividad; relacionarse de forma productiva con sus pares y la sociedad; los cuales además deberán de identificar retos y oportunidades en entornos altamente competitivos; asimismo reconocer y valorar sus tradiciones y costumbres, como una oportunidad de enfrentar con éxito los desafíos del presente y del futuro; sin dejar de lado los principios democráticos que son la base fundamental del Estado y de la convivencia cívica armónica; por otra parte, deberán ser respetuosos de las leyes; propiciando la participación ciudadana, el diálogo y la construcción de acuerdos, teniendo como premisa el pensamiento crítico y propositivo.

 Además es necesario el dominio generalizado de las tecnologías de la información y la comunicación, de las plataformas digitales, como herramientas del pensamiento, creatividad y comunicación; asimismo el dominio del inglés, como segunda lengua, y de acentuar el trabajo colaborativo en el contexto de las redes virtuales, que permitan la construcción de alternativas para alcanzar una vida digna y productiva. Por otra parte, es importante preservar y orientar nuestros esfuerzos hacia un mismo rumbo, reconociendo las necesidades de desarrollo económico y social, respetando nuestra herencia ética y cultural, para conformar nuestra propia identidad.

La Educación Secundaria debe responder a las necesidades y retos que plantea el siglo XXI, debe conformarse en una educación que reconozca el valor de nuestras raíces y dé a todos nuestros niños y adolescentes una plataforma sólida, en el cual se afiance, para construir horizontes mejores para toda la comunidad educativa en el contexto de nuestra entidad, el país y del mundo.

En ese sentido, la tarea de la Dirección de Secundarias es conformar una educación de carácter colectiva, democrática, y plural. Por lo tanto, es imprescindible que todos los actores en el ámbito educativo participen, propongan, imaginen, entiendan, valoren y se apropien de los rasgos actuales del modelo educativo.